Habitar el vacío
Sin reconocerme, habito este cuerpo físico visitante de estos tiempos.
Con la vida en las manos, paralizada por el silencio de mi propio espacio.
Quise ser optimista en el proceso, alentándome a disfrutar cada paso.
Quise apartarme de la comparación y la perfección; darme la oportunidad de intentarlo.
Quise abrazar mis miedos en la profundidad de la soledad pero, terminé asfixiada por ellos.
Hay días -como hoy- en los que caigo a pedazos.
Me siento demasiado frágil para este mundo tan material.
No hay música que pueda consolar esta melancolía.
No hay palabra que haga eco en estos pensamientos tan absurdos.
Todo eso que construí para sostenerme.
Eso que intente ser, por intentar hacer, por intentar estar bien.
Y al intentar contener mi alma con tanta rigidez, terminé perdiendo el rastro de quién soy. Sin embargo, me rehúso a creer que carezco de espíritu.
Solo quiero aprender a habitar el vacío, solo quiero disfrutar mi existencia.


Hermoso